Vesícula Biliar

Ultrasonido de vesícula biliar y sus patologías

Médica Capacitación
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Médica Capacitación
14 julio, 2019

En el ultrasonido se aprecia porque se  caracteriza Fiebre, dolor, ictericia aunque  solo se presenta completa en el 70% de los casos.

Colangitis Aguda:

El ultrasonido pone de manifiesto la enfermedad biliar y la endoscopía es indicada como terapéutica.

El  análisis  multivariante  ha  determinado  7  factores  de  mal pronóstico:

Fallo renal, colangitis asociada con absceso hepático o cirrosis, colangitis secundaria a estenosis biliares malignas o colangiografía transhepática, sexo femenino y tener más de 50 años.

Coledocolitiasis sin colangitis.-

Se trata mediante colangiografía endoscópica, esfinterotomía y extracción de los cálculos, detectado a través de ultrasonido.

Se administra antibioticoterapia profiláctica.

Tratamiento.-

El tratamiento de elección de la coledocolitiasis es la CPRE.

En caso de que los cálculos sean mayores a 15 mm se puede acceder a la litotricia.

Endoprótesis o disolución del cálculo o de no haber resultado positivo a estos métodos, se recurre a la exploración  de vías biliares.

Síndrome de Mirizzi

El enclavamiento de un cálculo en el cístico o en el cuello de la vesícula puede provocar la obstrucción parcial del hepático común, esto puede causar una colangitis recurrente.

El diagnóstico se consigue mediante ultrasonido CPRE.

Hay 2 tipos a considerar:

El tipo I consiste en un gran cálculo  que  se  ha  impactado  contra  el  cístico  o  la  bolsa  de Hartmann,  comprimiendo  el  conducto  hepático.

El  tipo  II en  cambio  el  cálculo  erosiona  contra  el  conducto  hepato-colédoco  produciendo  una  fístula  colecistocoledociana.

El tratamiento consiste en resección del cístico, la vesícula y el cálculo impactado en el tipo I.

Mientras que en el tipo II la lesión es mejor manejada por una colecistectomía más una anastomosis bilio-digestiva.

Ileo Biliar

La incidencia de esta patología es más marcada en la séptima década de vida, sobretodo en las mujeres.

Aportan con el 1% a 3% de los casos de obstrucción intestinal.

La sintomatología corresponde a un síndrome obstructivo intestinal con dolor cólico, vómitos, distensión abdominal.

Se origina con la erosión de un cálculo, contra la pared  intestinal, lo que ocasiona una fístula colecistoentérica.

Rara vez pueden también ingresar al intestino sin necesidad de fístula.

Usualmente los cálculos culpables tienen más de 2.5 cms. de diámetro.

El 50% de los casos se complican con neumobilia y el 40 % de los pacientes presentará movimiento de las enzimas hepáticas.

El diagnóstico se puede efectuar con ultrasonido.

La obstrucción puede ser resuelta con una enterotomía y lógicamente la colecistectomía respectiva en el caso de fìstula colecisto entérica pero no se debe explorar las vías biliares.

Durante la cirugía se debe revisar el resto del intestino en busca de más cálculos.

 CONCLUSIONES:

El Ultrasonido desde su introducción en los años 1970, la sonografía se ha convertido en la principal ayuda diagnóstica de la litiasis vesicular.

Tiene además la ventaja el ultrasonido de ser portátil, lo que facilita el acceso al paciente gravemente enfermo.

El método para realizar ultrasonido requiere ayuno de al menos 8 horas, pues los cálculos se aprecian mucho mejor con la vesícula llena.

Los eco-sonógrafos  modernos  pueden  reconocer  cálculos  de  hasta 2 mm de diámetro.

La sensibilidad de la sonografía para los cálculos mayores a 2 mm es de 95%.

La vesícula contraída llena de cálculos puede dar el signo de la sombra en doble arco o de la sombra en pared.

Es de notar que pese a su utilidad en la litiasis vesicular es mucho menos útil  para  detectar  cálculos  en  la  exploración  del  colédoco.

Puesto  que  el  gas  del  duodeno  interfiere  con  la  imagen.

Como resultante sólo se detectan el 50% de los casos de coledocolitiasis.

La sensibilidad del método puede subir hasta el 75% al inferir la dilatación del colédoco más de 6 mm como consecuencia de la obstrucción.

Otro signo importante es el Sono-Murphy (signo de Murphy utilizando  el  transductor  durante  el ultrasonido).

Que  tiene un valor predictivo positivo del 90% en detectar colecistitisaguda.

La presencia de fluido pericolecístico o de una pared con más de 4 mm de grosor es significativo de colecistitis, salvo que existiere ascitis o hipoalbuminemia.

Terapia Quirúrgica con ayuda del ultrasonido

Colecistostomía abierta con ayuda del ultrasonido.

Esta operación establece una fístula biliar externa temporaria.

Se reduce la tensión vesicular y se evacua su contenido en un recipiente apropiado. Está indicada en:

Empiema agudo

Hidropesía

Ruptura de vesícula

En pacientes añosos, diabéticos o en condiciones en quienes resulta delicado realizar una colecistectomía.

En una serie, los resultados de Berbe y col. indicaron que el ultrasonido  es una técnica útil como método paliativo para el tipo de pacientes antes mencionado.

Colecistectomía Abierta o Convencional.

Langenbuch, un cirujano de Berlin, en el año 1882 realizó la primera colecistectomía.

Desde entonces es opción terapéutica en los pacientes con litiasis.

Entre el 90% y 95% de los individuos sometidos a colecistectomía resuelven sus síntomas.

La técnica se ha perfeccionado desde la aparición de la intervención con ayuda del ultrasonido.

Las indicaciones para detectar a través de ultrasonido la colecistectomía son las siguientes:

Colecistitis aguda.

Colecistitis crónica.

Litiasis asintomática en pacientes con diabetes o anemia drepanocítica.

Litiasis asintomática con cálculos > de 2 cm.

Vesícula no funcionante.

Vesícula de porcelana.

Tumores de vesícula.

Portadores de tifoidea con cultivo biliar positivo.

Artículo escrito por    el Dr  Jonathan Herrera Delgado

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