Vesícula Biliar

Patologías más comunes de la vesícula biliar

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
12 septiembre, 2019

El Cáncer de vesícula es el quinto tumor gastrointestinal en frecuencia, posiblemente secundario a la irritación crónica de la pared de la vesícula biliar.

Por lo tanto los tumores se asocian mayormente  a la colelitiasis y mayormente en mujeres que en varones, la tasa de supervivencia a 5 años es  un 20%.

Sin embargo el 80% presentan invasión tumoral directa al hígado o afectación de los ganglios portales en el momento del diagnóstico.

La imagen ecográfica más frecuente del cáncer de vesícula es una masa blanda centrada en la fosa vesicular, que oblitera parcial o totalmente la luz de la misma.

La forma menos común de cáncer de vesícula es una masa intraluminal polipoidea que casi siempre mide más de un centímetro.

Constituyéndose su tamaño un método para distinguir el cáncer, de los pólipos de vesícula biliar.

Como diagnósticos diferenciales tenemos:

El Barro Tumefacto, engrosamiento inflamatorio de la pared, pólipos, metástasis, y adenomiomatosis focal.

Las opciones de tratamiento del cáncer de vesícula biliar dependen de:

El estadio del cáncer

La posibilidad de extirpación completa del cáncer de forma  quirúrgica

El tipo de cáncer, si recién se diagnosticó o recidivo.

La salud y la edad del paciente

Este cáncer solo se puede curar mediante cirugía si se detecta antes de que se disemine.

Pólipos:

También llamada Colesterolosis son estructuras que se proyectan hacia el interior de un órgano hueco, en el caso de la vesícula estos son de crecimiento que se sobresalen de la pared interior.

Lo padecen entre el 2% y el 9% de la población y son más comunes en personas de origen asiático.

Consisten en el depósito de triglicéridos, precursores del colesterol y esteres de colesterol dentro de la lámina propia de la vesícula biliar.

La mayoría de los casos de colesterolosis son de la variedad plana y producen escasas alteraciones apreciables o solo engrosamiento de la pared de la vesícula biliar en ecografía.

Algunas veces se le denomina vesícula de fresa, debido a que la mucosa muestra en la superficie una imagen similar a una fresa.

Los pólipos de colesterol son los más frecuentes, no son verdaderas neoplasias sino más bien prolongaciones papilares de gran tamaño constituidas por macrófagos.

De contenido lipídico, unidas a la pared por medio de unos delgados tallos.

Existen dos tipos seudopolipos y pólipos verdaderos, los primeros son pequeños y múltiples.

Y no son más que depósitos de colesterol o sales biliares que se adhieren a la mucosa, en general sin importancia clínica.

Los pólipos verdaderos son lesiones que están compuestas por tejidos y pueden ser benignos o malignos, deben ser vigilados y operados.

Adenomiomatosis:

Es una de las dos formas de la colecistosis hiperplasica, se desconoce su etiología, y se caracteriza por la hiperplasia de mucosa y el engrosamiento de la capa muscular de la vesícula biliar.

La adenomiomatosis no se relaciona con la colelitiasis y aparece en igual proporción en hombres y mujeres.

Ecográficamente, los cristales de colesterol depositados en los senos de Rokitansky – Aschoff causan ecos brillantes y pequeños artefactos en cola de cometa que parten de la pared de la vesícula biliar.

La Adenomiomatosis también puede manifestarse Como engrosamiento difuso de la pared de la vesícula biliar, como engrosamiento anular segmentario o como una masa localizada.

En muchos casos la ecografía mostrara hallazgos tan característicos de la enfermedad que el diagnostico será inequívoco, sin embargo cuando sea dudoso, podrá realizarse una colecistografía.

El tratamiento es sintomático.

Artículo escrito por  el Dr. Roulan Jiménez Chavarría

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com

 

Comparte este blog:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *