Vesícula Biliar

Parámetros ecográficos de la vesícula biliar

Médica Capacitación
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Médica Capacitación
30 abril, 2020

Los trastornos de la vía biliar afectan a una proporción importante de la población mundial.

Más del 95% de las enfermedades biliares son atribuibles a la colelitiasis.

La litiasis biliar se desarrolla cuando el contenido de sales biliares y lecitina en la bilis es insuficiente para mantener el colesterol en disolución.

Los cálculos biliares afectan al 10-20% de la población adulta de los países desarrollados.

No obstante, casi todos estos cálculos (> 80%) son silentes y la mayoría de las personas no tiene sintomatología asociada ni otras complicaciones durante decenios.

Tanto el cólico biliar como la colecistitis son indicativos de cálculos que obstruyen el conducto cístico.

El cólico biliar sugiere dolor de breve duración (menos de 6 h) con recuento de leucocitos normal y sin fiebre.

El dolor de la colecistitis persiste más tiempo y se puede acompañar de leucocitosis y fiebre.

El manejo también es diferente, ya que al paciente con cólico biliar se le brinda un manejo médico y aquél con colecistitis requiere ingreso hospitalario.

El objetivo de este estudio es señalar el abordaje diagnóstico por imagen actual en patología benigna de la vesícula y vías biliares.

Y el estudio de imagen con el que debemos evaluar a los pacientes con dolor en el hipocondrio derecho es el ultrasonido.

El ultrasonido (US) es el primer estudio en la evaluación de patología biliar aguda (sensibilidad 83%, especificidad 95%)3.

De los 123 pacientes incluidos en el grupo estudio, en 99 (80%) de ellos no se encontró patología biliar ni causa identificable que explicase sus síntomas.

El US es el principal procedimiento de imagen para demostrar la existencia de cálculos.

Esta técnica no invasiva es eficaz y es independiente de la función hepática.

Además de demostrar a la vesícula biliar, el US proporciona información adicional importante al poner de manifiesto al árbol biliar y al parénquima hepático.

El diagnóstico por US de la litiasis biliar se basa en 3 criterios:

1) Los cálculos aparecen en el US como imágenes ecogénicas.

Los cálculos muy pequeños pueden no dejar sombra acústica.

Para detectarlos hay que utilizar el transductor de la máxima frecuencia posible que permita visualizar a la vesícula biliar.

Además la ganancia debe ser la mínima posible para no enmascarar una sutil sombra acústica.

2) asociados a sombra acústica y

3) la movilidad de los cálculos libres flotantes puede demostrarse al movilizar al paciente permitiendo con ello una mayor caracterización ultrasonográfica.

La movilidad se comprueba cambiando al paciente de la posición de supino a la de decúbito lateral izquierdo.

Cuanto mayor sea el cálculo, menos probable será que penetre en los conductos cístico o colédoco para provocar obstrucción.

De forma que los cálculos más peligrosos son los muy pequeños o el lodo biliar, bilis espesa.

La colecistitis aguda litiásica es una inflamación aguda de la vesícula biliar desencadenada en el 90% de los casos por la obstrucción de la vesícula o del conducto cístico por un cálculo.

No hay ningún criterio ultrasonográfico directo de colecistitis, pero hay 3 signos indirectos importantes que correlacionados con la clínica y los datos de laboratorio permiten establecer el diagnóstico.

Los cálculos son el principal factor etiológico y su detección es un requisito, desde un punto de vista clínico, en lo referente a claves diagnósticas útiles en la colecistitis:

El 90% de los pacientes está afebril y el 40% tiene un recuento de leucocitos normal.

Únicamente un 10% de los pacientes con colecistitis está ictérico.

Por lo tanto, en un enfermo con probable enfermedad de vías biliares e ictericia, se debe realizar un US de urgencia para excluir colangitis en la cual la ictericia es la regla.

La colecistitis aguda alitiásica se produce en ausencia de cálculos biliares, generalmente en pacientes con enfermedades graves.

La mayoría de estos casos se producen en las circunstancias siguientes:

1. Postoperatorio de una intervención quirúrgica importante, no biliar.

2. Traumatismos graves (accidentes de tráfico, lesiones de guerra).

3. Quemaduras graves.

4. Insuficiencia multisistémica.

5. Sepsis.

6. Nutrición parenteral.

7. Puerperio.

 

Artículo escrito por  la Dra Gómez Hernández Leslie Nohemí

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