Ultrasonido

Ultrasonografía y el movimiento ondulatorio

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
25 septiembre, 2019

El método diagnóstico de la ultrasonografía es ondulatorio, y  está basado en la producción de ondas que se transmiten en el cuerpo humano para poder for­mar imágenes.

Según la velocidad de estas ondas y según su reflexión en las diferentes interfaces constituidas por los tejidos del cuerpo humano.

Debe mencionarse que las ondas mecánicas, a las que corresponde el ultrasonido pueden tener dos grandes clasificacio­nes.

Las ondas transversales y las ondas longitudinales.

Las on­das transversales, se mueven perpendicularmente a la dirección de la onda pero en las llamadas ondas longitudinales.

Las partícu­las del medio se desplazan en una forma paralela a la dirección del movimiento.

En la ultrasonografía se trata de ondas mecánicas longitudinales que se desplazan en el mismo sentido de la dirección del movimiento, con una fre­cuencia mayor de 20 000 ciclos por segundo.

La frecuencia en que funcionan los transductores en ultrasonido diagnóstico es usualmente de 2 a 5 MHz.

De dos a cinco millones de ciclos por segundo), aunque existen transductores desde 1MHz hasta 20 MHz.

Existen tres tipos de ondas mecánicas longitudinales a los que corresponden diferentes frecuencias.

  • Las ondas audibles caen en el rango de sensibilidad del oído humano y tienen frecuencias que oscilan entre veinte y veinte mil hertz.
  • Los instrumentos musicales y las cuerdas vocales son generadores de este tipo de ondas.
  • Las ondas infrasónicas son ondas longitudinales con fre­cuencias por debajo del rango audible por el oído humano y entre ellas se encuentran las ondas de los terremotos.
  • Las ondas ultrasónicas utilizadas en los equipos de ultra­sonido diagnóstico, son ondas longitudinales con frecuencias por arriba del rango audible.
  • Pueden ser generadas por cristales de cuarzo sometidos a un campo eléctrico alternante.

La ultrasonografía diagnóstica produce ondas mecánicas longitudinales formadas por un movimiento vibratorio de los cristales que componen al transductor.

Las ondas longitudinales generadas en ultrasonografía ocasionan ondas de compresión y de rarefacción de los tejidos del cuerpo humano que se traducen en ondas mecánicas longitudinales.

Que viajan a una velocidad promedio de 1540 m/seg.

Posteriormente se reflejan a profundidades varias dependiendo de las interfases que forman los tejidos del cuerpo humano.

Al reflejarse una onda mecánica longitudinal en una interfase, se produce un eco.

Esto tiene implicaciones muy importantes tanto en la diferenciación de la densidad física de los tejidos.

Artículo escrito por la Dra. Maricarmen Lara Carbajal

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