Cáncer de mama

El cáncer es el tumor maligno más frecuente en las mujeres occidentales; estimándose que en los países de la unión europea, la posibilidad de desarrollar un cáncer de mama de los 75 años es del 8%.
Según datos del centro nacional de epidemiología del instituto; anualmente en nuestro país se diagnostican unos 16.000 casos al año y produce la muerte de casi 6000 mujeres.

Los programas de detección precoz del cáncer de mama junto con los avances diagnósticos y terapéuticos se han traducido en un incremento de la supervivencia, así como de la curación.
El perfil de las pacientes que acceden a los servicios de radiodiagnóstico, susceptible de serles diagnosticadas un cáncer mamario, puede ser de dos tipos principales: la que acude para revisión, control, chequeo o cribado y la que acude remitida por su médico, por la existencia de algún signo o síntoma mamario. Correspondientes a mujeres asintomáticas y sintomática.

La fase inicial del proceso diagnóstico: La mamografía

Es el procedimiento más conocido y consiste en obtener radiografías de las mamas. Con arreglo a las actuales recomendaciones de la sic más expertas en la materia entre las mujeres asintomáticas, está indicada a partir de los 40 años hasta los 70 años.

La periodicidad en todos los casos, en las mujeres asintomáticas debe ser anual. Si pro diversos razones no resulta posible tal periodicidad en todos los casos, se preferirán los intervalos bienales en todos los casos. Se preferirán los intervalos bienales entre las mujeres post-menopáusicas.

La ecografía de mama:

es un procedimiento esencial útil en els estudio de alteraciones clínicas o mamográficas focales. La principal aportación de la en en el proceso diagnóstico inicial, es complementar a la exploración clínica y/o mrx en el estudio de alteraciones focales mamarias.

la forma clásica de presentación ecográfica de un cáncer mamario es una masa hipoecogénica, con ecos en su interior, de márgenes irregulares, a veces con sombra posterior, aunque en algunas ocasiones se puede manifestar como lesiones bien definidas, de ecogenicidad similar o mayor que el parénquima mamario o tan solo como una sombra posterior, puesto que la semiología mamografía o ecografía, por si sola, puede similar patología benigna e inducir a error resulta fundamental una lectura integrada a ambos procedimientos.

La resonancia magnética

Rara vez está indicada en esta fase iniciales, puesto que se utilidad principal no es precisamente, la caracterización diagnostica de una imagen visualizada en mrx o en ya que es un técnica muy sensible (90-98%) sobre todo en carcinoma invasivo, pero poco especifico (30-85%).

La importancia del lenguaje radiológico

El radiólogo se limita, en esta primera fase asignar un grado de sospecha a las imágenes que interpreta, puesto que muy típicas que resulten las imágenes, no es posible emitir un diagnóstico concluyente de malignidad.
Para intentar paliar tales situaciones, el colegio americano de radiología (acr) diseño hace varios años el sistema de bi-dars (breast imaging reporting and data system) ampliamente utilizado en todo el mundo, y tomando como referencia en cualquier otro sistema de nomenclatura, a pesar de que en nuestro ámbito. La última edición del sistema bi-rads, que incluye hallazgos mamográficos, ecográficos y de resonancia magnética, ha sido recientemente traducida a la lengua española.
Aunque existe una innegable variabilidad interobservados, el sistema bi-dars permite asignar un valor predictivo positivo (vpp) para malignidad a los diversos hallazgos radiológicos, así como exponer los posibles alternativas de actuación gigantica posterior.

La confirmación anatomopatológica de la sospecha radiológica: la biopsia percutánea.

Ya sea por mamografía, por ecografía mamaria o por resonancia magnética; una lesión sospechosa detectada por imagena, dicha sospecha ha de ser verificada un análisis anatomopatológico.

con objeto de atajar la deficiente manera de proceso diagnóstico se potenció el papel de la biopsia percutánea (bp) que durante muchos años estuvo representada exclusivamente por la punción de aspirativa con aguja fina (paaf); procedimiento que en el contexto adecuado sigue siendo muy útil como veremos después; sin embargo ante lesiones mamarias clínicas y radiológicas sospechosas, los actuales protocolos hacen aconsejable una confirmación histológica; por lo que la posible existencia de un paaf positiva no basta para poner en marcha el proceso terapéutico.

La estadificación locorregional de cáncer de mama

Una vez alcanzado un diagnóstico histológico de cáncer mamario, la labor del radiólogo no ha finalizado aún; puesto que ahora hay que realizar una estadificación locorregional.
La ecografía es muy útil, intentando detectar otros focos. La ecografía es muy útil además para valorar el estado de la axila previo a la cirugía; puesto que permite detectar adenopatías sospechosas de afectación metastásica, no palpables frente al 30- 40% con respecto a la explosión física.
Las indicaciones de la tgc, con arreglo a los criterios de la american society of clinical oncology (asco) pueden observarse:

Existen variantes de la tgc, pero al parecer lo que mejor resultados ofrece es la que usa, de manera conjunta un radiotrazador (sulfuro de tecnecio) con una sustancia colorante (azul de isosulfan); es procedimiento que atañe muy directamente al médico especialista en medicina nuclear y al cirujano.

El control de la mama tratada

Una vez evaluado cada caso, se debe aplicar de la terapia adecuada y personalizada, que básicamente admite dos principales planteamientos de inicio. La cirugía (junto con radioterapia y/o quimioterapia) o la terapia neoadyuvante.

Resumen escrito por la Dra. Vania Yazmin Gasca Saucedo

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

Médica Capacitación – Diplomado en Ultrasonografía Médica