Tiroides

Glándula tiroides y su historia

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
20 julio, 2019

El conocimiento científico de la glándula tiroides, comienza a principios del siglo XIX.

Pero la historia de las enfermedades tiroideas se remontas hasta las épocas más remotas.

Las palabras “glándula”, “tiroides”, “bocio”, “cretino”, “iodo2, “halógeno”, “endocrino” y “hormona” también tienen su historia.

La historia de las enfermedades tiroideas se remonta hasta las épocas más remotas.

Y esto por la influencia que tienen las afecciones de este órgano en el resto del organismo, especialmente sobre el desarrollo físico y mental.

Pero especialmente al aumentar de tamaño como una tumoración en la región anterior del cuello, llamado desde antes como BOCIO.

Pero muchas veces era confundido con adenomegalias, y se usaban términos como “Broncocele” y “Struma”.

El Romanticismo y el Positivismo (siglos XVIII XIX):

El siglo XIX fue testigo de un prospero y sustancial en la investigación biológica y médica, con apoyos de métodos cada vez más objetivos y precisos.

El primero de estos estudios epidemiológicos fue dictado por necesidades militares: Napoleón Bonaparte (1876 – 1821).

Ordeno una investigación sistemática de bocio debido a la gran cantidad de jóvenes de algunas regiones que fueron rechazadas como no aptos para los deberes militares.

En 1811 el francés Bernard Courtois (1717 – 1838), aisló el yodo de las cenizas de diversas algas.

Del genero fucus, dando así la explicación del éxito terapéutico y fue Gay Lussac que en 1814 descubrió un nuevo elemento y lo llamo “iodo” que deriva del griego “ ioides” significando “de color violeta”.

Dentro la clasificación periódica de los elementos del Ruso Dimitri Mandeleiv (1834 – 1907), el iodo forma parte de los halógenos, junto con el flúor, cloro, bromo y ástato.

La palabra halógeno deriva del griego “hal(o)” y significa “sal”.

Con base en este descubrimiento, el suizo Jean Françoise Coindet (1774 – 1834) sostuvo en Génova en 1820 que la ceniza de esponja actuaba mejorando algunas afecciones tiroideas.

Con este tratamiento muchos bocios se redujeron sensiblemente, y muchos otros desaparecieron.

Cuando la cirugía era inevitable, Coindet recomendaba la ingestión preoperatoria de iodo para reducir la vascularización y el tamaño del Bocio reduciendo así los riesgos quirúrgicos.

El médico y botánico francés Gaspard Adalphe aratin (1813 – 1901) en 1850 fue el primero en publicar la hipótesis del rol del déficit del iodo en la génesis del bocio endémico.

Recién en el siglo XX, se realizaba la introducción de la sal iodada por el patólogo norteamericano David Marina, que declaro que “el bocio endémico es una enfermedad fácil de prevenir”.

Y ese mismo año Henrich Hunziker propuso la profilaxis del bocio con sal iodada en suiza.

La primera descripción clínica completa del hipertiroidismo la hizo el ingles Caleb Hillier Parry (1755 – 1822).

Quien en 1878 comunico a una sociedad médica de 8 casos con aumento de tamaño de la tiroides, con taquicardia y exoftalmia.

También describió la angina de pecho en relación con la enfermedad coronaria, la hemiatrofia facial y la después llamada enfermedad de Hirschprung.

El irlandés Robert James Graves (1796 – 1853) público en Dublín en 1835 un trabajo donde describía 3 casos sin exoftalmia, esta entidad fue bautizada como“enfermedad de Graves”.

El alemán Karl Adolph Basedow (11799 – 1854) hizo una descripción más completa de la enfermedad la cual incluía:

Los cambios oculares, la intolerancia al calor, la hiperhidrosis, el hambre, la diarrea, la amenorrea y el mixedema pretibial.

Los alemanes la llaman enfermedad de los ojos saltones, desde entonces“enfermedad de Basedow”.

Cuando se debe a un bocio multinodular, se trata de la “enfermedad de Plummer”.

Se conoce como uñas de Plummer al signo de separación de la uña del lecho ungueal, que se produce en el hipertiroidismo y la artritis psoriasica.

La palabra hormona del griego “ímpetus” fue acuñada por el biólogo ingles William Bate Handy.

El fisiólogo Ernest Henry Starling y William Maddock Baglies descubrieron la primera hormona que es la secretina.

El término “endocrino” fue acuñado en francés (“endocrine”) en 1893 por el histólogo Gustave lacuesse.

Más conocido por haber sido quien dio el nombre a los islotes de langerhans en honor a su descubridor Paul Langerhans.

Este término está compuesto de 2 lexemas “endo” (Eroo-) que significa dentro o interior, y otro Krinein (xoiverir) que significa secretar.

Kocher recibió el premio Nobel en 1909 por su trabajo en fisiología, patología y cirugía de la glándula tiroides.

En 1850 la cirugía de tiroides se realizaba excepcionalmente. La mortalidad era del 40% y habitualmente por hemorragia incontrolable o infección.

Para 1883 Kocher había bajado la mortalidad al 13% y para 1917 al 2%.Describió también los síntomas de la insuficiencia de la glándula tiroides que caracterizo con el nombre de “caquexia estrumipriva”.

Estos cirujanos establecieron las bases fundamentales para el conocimiento definitivo de la fisiología de la glándula.

El hipotiroidismo también es conocido como “enfermedad de Gull” o también los llamados “mixedema” debido al fuerte acúmulo de mucina que encontró en el tejido subcutáneo.

El conocimiento quirúrgico de las para tiroides surgió de las complicaciones quirúrgicas y precedió al descubrimiento de las paratiroideas.

Fue en 18892 que el fisiólogo francés Eugene Gley (1857 – 1930).

Reconoció la importancia la importancia de las glándulas paratiroides y demostraron que la tetania era debido a la extirpación de estas glándulas.

La tiroiditis de Hashimoto o tiroiditis linfocitica crónica fue la primera entidad que se reconoció como una enfermedad autoinmune.

La causa más grave del bocio endémico y del cretinismo es la carencia dietética de yodo.

RESUMEN

Este artículo no entra dentro de los temas de investigación, pero me pareció muy interesante la literatura que presenta, saber de donde provienen los vocablos o términos médicos que hasta hoy usamos.

Saber quiénes fueron los pioneros de las diferentes técnicas quirúrgica y como llegaron a su diagnostico.

Y porque el tratamiento que iniciaban, por todo eso que creo que tiene que ser parte del conocimiento de un medico.

O por lo menos por cultura de un profesional en salud, el cual tiene que estar integrado en la diversificación de las diferentes etapas de la medicina.

Artículo escrito por el Dr Fernando Saravia Castellón

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com

 

Comparte este blog:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *