Protocolo de Exploración

Protocolo de exploración de la vesícula biliar

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
31 octubre, 2019

Es importante recordar que la vesícula no es un órgano fijo, de forma que puede desplazarse y tener muy diversas localizaciones en el hipocondrio derecho.

El cuello de la vesícula no tiene una relación fija con la fisura lobar principal hepática y con la vena porta.

Sin embargo, hay datos anatómicos importantes desde el punto de vista ecográfico.

Próximos al hileo hepático, la vena porta, el colédoco y la arteria hepática común están en estrecha relación y próximos al cuello de la vesícula.

Asimismo, el colédoco es siempre anterior a la vena porta.

Por último, los conductos biliares suelen tener paredes más brillantes más ecoicas, que los vasos próximos debido a que sus paredes son más fibrosas y anchas.

Técnica

Para la exploración de la vesícula utilizaremos una sonda convex de baja de frecuencia (2,5–‐5 MHz).

No hay normas claramente establecidas para localizar la vesícula ya que, como hemos comentado anteriormente su ubicación es variable y su tamaño también puede modificarse.

La maniobra más empleada para localizarla es la denominada “X–‐7”, donde la X indica el inicio de la posición del transductor con el marcador a la derecha del paciente.

Y dirigiendo el haz de ultrasonidos hacia el hombro derecho del paciente.

El 7 indica que desplazaremos la sonda bajo el reborde costal derecho alrededor de unos 7 cm hasta encontrar la vesícula biliar.

En ocasiones puede ser muy útil hacer que el paciente inspire profundamente para que la vesícula se desplace caudalmente por debajo de la parrilla costal.

En casos especialmente difíciles no queda más remedio que visualizar la vesícula a través de la parrilla costal o colocar al paciente en decúbito lateral izquierdo.

Una vez localizada la vesícula es preciso explorarla en toda su extensión y para ello necesitamos una vista longitudinal verdadera.

Esto Se consigue rotando la sonda sobre su eje. Generalmente en la visión longitudinal de la vesícula encontraremos el “signo de exclamación” formado por la vesícula biliar y la vena porta.

En relación con ambos encontraremos la rama de la arteria hepática procedente del tronco celiaco y el conducto biliar común o colédoco, otro de nuestros objetivos de evaluación.

Muchas veces es difícil diferenciar la arteria hepática del colédoco, ubicados ambos por encima de la vena porta.

En estos casos es muy útil la visión con Doppler color, en la que se detectara flujo en los vasos sanguíneos.

Finalmente, una vez localizada la vesícula es importante hacer múltiples cortes, tanto transversales como longitudinales, para estar seguro de que no pasar por alto pequeñas litiasis.

Colelitiasis

La litiasis ecográficamente se observa como una zona hiperecogenica con sombra acústica posterior

Murphy Ecográfico

Es uno de los signos físicos que sirven para la detección de colecistitis.

El signo de Murphy Consiste en el cese de la inspiración por dolor mientras se comprime el hipocondrio derecho del paciente.

El Murphy Ecográfico consiste en localizar ecográficamente la vesícula biliar, colocarla en el centro de la imagen y presionar con el transductor.

Si el paciente presenta dolor intenso será positivo.

Pared de la Vesícula

Aunque hay alguna discrepancia, generalmente se acepta que la pared de la vesícula biliar no debe medir más de 3 mm.

El aumento del grosor de la pared de la vesícula es un signo que apoya el diagnostico de colecistitis.

La medición del grosor de la pared vesicular se hará en su cara anterior debido al típico refuerzo posterior en la cara posterior de la misma.

Si en un paciente detectamos:

Colelitiasis, Murphy Ecográfico positivo y engrosamiento de la pared anterior de la vesícula, las posibilidades de que tenga colecistitis aguda son superiores al 95%.

Independientemente de otros signos físicos, u otros datos de laboratorio, la presencia de Liquido Perivesicular cuando se observa, es muy sugerente de colecistitis.

Sin embargo, su ausencia no descarta el diagnostico.

 Dilatación del colédoco

Para valorar si el colédoco esta dilatado es fundamental saber localizarlo como ya se ha comentado con anterioridad.

Desde el punto de vista técnico localizar el colédoco puede entrañar alguna dificultad.

Afortunadamente, si el colédoco está realmente dilatado facilita mucho las cosas ya que es mucho más visible.

Cuando el colédoco esta dilatado en algún punto de su recorrido debería estar obstruido.

Generalmente el colédoco mide menos de 6 mm y cuando mide más de 8 mm es claramente patológico.

Sin embargo, es preciso tener en cuenta que el diámetro del colédoco aumenta con la edad y que en pacientes colecistectomizados puede llegar a medir más de 1 cm.

Se muestran medidas del colédoco normales y patológicas.

Artículo escrito por el Dr Alexis Pérez Alvarez

 

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com

Comparte este blog:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *