Próstata

Diagnóstico de la hiperplasia prostática benigna

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
14 octubre, 2019

La hiperplasia prostática  benigna puede significar en clínica:

  1. Detección microscópica de la hiperplasia, es decir la proliferación del estroma y el epitelio.
  2. Crecimiento de la próstata detectado por el examen rectal digital o por ultrasonido.
  3. Un grupo de síntomas asociados con la hiperplasia prostática  benigna y definidos como STUI “Síntomas del tracto urinario inferior””.

La hiperplasia prostática  benigna es considerada en la actualidad una enfermedad progresiva con un origen hormonal.

En donde la DHT (Dehidrotestosterona), producto de la acción de la enzima 5 alfa-reductasa tipo 2 sobre la testosterona, es la responsable.

Factores de riesgo

La hiperplasia prostática  benigna aumenta con la edad, en todos los grupos étnicos. Afecta a los hombres mayores de 45 años y se presentan los síntomas a los 60-65 años.

La obesidad abdominal incrementa en un 10% el riesgo de HPB clínica. La raza negra y el origen hispano se asocian con un riesgo mayor.

La dieta alta en grasas y proteínas animal aumenta el riesgo de progresión de la HPB.

Educación para la salud

Informar a los pacientes para que se convenzan de mantener un peso ideal. Recomendar consumir una dieta baja en proteínas y grasas animales.

Diagnóstico temprano

Edad y estado hormonal factores de riesgo conocidos y no modificables en hiperplasia prostática  benigna . Investigar hiperplasia prostática  benigna en mayores de 50 años con síntomas del tracto urinario bajo.

Síntomas: pujo miccional, disminución del calibre y fuerza del chorro urinario, intermitencia y nicturia.

Una próstata con un tamaño mayor a 30ml, un flujo débil y APE mayor o igual a 1.4 ng/ml, tienen un mayor riesgo de presentar retención aguda de orina y necesidad de cirugía.

Pacientes con próstata con un tamaño mayor de 30ml, un flujo urinario débil y APE mayor o igual a 1.4ng/ml, deben recibir tratamiento.

Interrogatorio y exploración

Historia clínica dirigida y un examen físico que incluye: a) exploración de abdomen para detectar una vejiga palpable).

Tacto rectal para evaluar las características de la próstata, tamaño, forma, simetría, textura y consistencia.

Utilice el IPSS y evalué la afección en la calidad de vida del paciente con sospecha inicial de hiperplasia prostática  benigna , para mejorar la detección y catalogar los STUI de acuerdo a su severidad.

Exámenes de laboratorio y gabinete

Solicitar un general de orina para descartar o confirmar la presencia de una infección urinaria o hematuria, en pacientes con STUI o sospecha de HPB.

Para excluir condiciones asociadas solicitar:

Glicemia para descartar diabetes mellitus, creatinina para una evaluación de la función renal.

El ultrasonido vesical y prostático con medición de orina residual, ayuda a determinar el tamaño prostático y el volumen urinario residual.

Lo que ayuda a predecir los beneficios de un tratamiento médico y guiar el tratamiento quirúrgico.

También es útil revisar riñones y vejiga para descartar litiasis en caso de infección de vías urinarias repetidas y tumores en caso de hematuria persistente.

En caso de requerirse una medición válida del tamaño prostático, con objeto de definir la vía de acceso quirúrgico, el US por vía abdominal o transrectal, es más preciso para la evaluación realizada mediante exámen digital rectal. Todos los pacientes que ingresan a un protocolo de tratamiento de HPB deben tener un USG vesical y prostático con medición de orina residual basal.

Cuando los pacientes presentan elevación de creatinina, antecedente de litiasis, infecciones urinarias de repetición, hematuria macroscópica.

Incontinencia urinaria por rebosamiento o más del 50% de orina residual postmiccional, debe realizarse US renal.

Hay una relación directa de APE y volumen de la próstata, no hay un mayor riesgo de cáncer de próstata.

Los valores altos de APE se relacionan fuertemente con la probabilidad de tener cáncer de próstata.

Los pacientes con valores anormales de APE deben evaluarse para descartar cáncer de próstata.

La flujometría puede ayudar al diagnóstico diferencial entre hiperplasia prostática  benigna y vejiga hiperactiva.

Artículo escrito por  el Dr. Francisco Velázquez

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