Información Médica

Síndrome pulmón-riñón

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
30 diciembre, 2019

El síndrome pulmón-riñón se define como una combinación de hemorragia alveolar difusa y glomerulonefritis.

La coexistencia de estas dos afecciones clínicas se produce por enfermedades con distintos mecanismos patogénicos.

Las vasculitis sistémicas primarias y el síndrome de Goodpasture son las etiologías más frecuentes.

El lupus eritematoso sistémico, otras colagenopatías, las vasculitis con anticuerpos anticitoplasma de los neutrófilos negativos y las secundarias a drogas son causas mucho menos comunes.

El diagnóstico temprano basado en criterios clínicos, radiológicos, de laboratorio e histológicos, permite iniciar el tratamiento disminuyendo su elevada morbi-mortalidad.

La terapéutica se basa en el objetivo de esta revisión la cual es analizar los distintos tipos de SPR clasificándolos de acuerdo a sus mecanismos patogénicos.

Y describir su epidemiología, patogenia, anatomía patológica, diagnóstico y tratamiento.

El diagnóstico de SPR se basa en la identificación de hallazgos clínicos, radiológicos, de laboratorio e histológicos.

Este último, si bien es el método diagnóstico de certeza, en ocasiones, sobre todo en pacientes graves, es de difícil realización.

Los síntomas pueden depender de la enfermedad propiamente dicha, de las complicaciones infecciosas secundarias a la inmunosupresión o funcionales por lesiones de órganos.

La presentación clínica pulmonar es generalmente aguda o subaguda.

Existen casos poco frecuentes de curso crónico con más de un año de evolución.

El 50% de las HAD se presentan con insuficiencia respiratoria requiriendo ventilación mecánica.

En series de casos, la duración media desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico fue de 2.9 meses.

Los síntomas más frecuentes son disnea, tos y fiebre de bajo grado.

La hemoptisis es la manifestación clínica más común en la HAD, presentándose en el 65% al 70% de los casos.

La presencia de infiltrados pulmonares bilaterales y difusos con anemia aguda (hallazgo constante) sugiere fuertemente HAD..

Cuando el cuadro clínico se presenta con fiebre e infiltrados, sin enfermedad previa y sin hemoptisis, se plantea el diagnóstico diferencial con neumonía aguda de la comunidad.

La manifestación clínica renal del SRP puede expresarse como hematuria glomerular asintomática con función renal normal, síndrome nefrítico o GN rápidamente evolutiva con insuficiencia renal aguda grave.

El síndrome nefrítico-nefrótico es poco frecuente, siendo un factor de riesgo de HAD en el LES.

El examen físico cardiopulmonar es variable dependiendo de si el paciente está estable o tiene insuficiencia respiratoria.

En la auscultación pulmonar frecuentemente se escuchan estertores crepitantes bilaterales.

La presencia de artritis, sinovitis, inflamación ocular, sinusitis, púrpura, neuropatía periférica, son síntomas y signos que se observan en el SRP y orientan su etiología.

Las alteraciones en el volumen urinario (oliguria, anuria), edema e hipertensión arterial sugieren enfermedad renal.

Estudios de imágenes:

En la radiografía de tórax (Rx Tx) el hallazgo más frecuente es el de ocupación alveolar bilateral difusa, con broncograma aéreo, afectando predominantemente ambas bases pulmonares.

Respetando vértices y ángulos costo-frénicos. Ocasionalmente los infiltrados son unilaterales y en pocos pacientes la Rx Tx es normal.

La tomografía computada (TC) de tórax muestra áreas de consolidación alveolar y zonas en vidrio esmerilado.

Estas opacidades suelen aparecer agudamente y cambian de lugar, extensión y densidad en escaso tiempo.

Disminuyen rápidamente y desaparecen sin consecuencias.

La HAD debe diferenciarse, con la TC de tórax, de otras causas de opacidades alveolares como edema cardiogénico, no cardiogénico y afecciones inflamatorias o infecciosas.

La resolución radiológica cuando cesa la hemorragia, ocurre en 3-4 días.

En pacientes con episodios recurrentes de HAD la TC de tórax puede tener un modelo reticular con engrosamiento septal.

Laboratorio:

La presencia de eritrosedimentación y proteína C reactiva (PCR) elevadas son indicadores de inflamación activa, con muy alta sensibilidad.

Pueden ser útiles en el seguimiento clínico-terapéutico.

En la patogenia de la anemia interviene la hemorragia alveolar aguda, un componente inflamatorio, ferropenia en casos crónicos y la insuficiencia renal cuando está presente.

Los leucocitos y plaquetas se encuentran habitualmente elevados en las vasculitis y descendidos en el LES.

El estudio de gases en sangre objetiva si el paciente tiene o no insuficiencia respiratoria, su gravedad y determina la terapia correspondiente.

La función renal se investigará rápidamente.

El examen microscópico de la orina, realizado por un experto, es de fundamental importancia para el diagnóstico de glomerulonefritis (glóbulos rojos dismórficos, acantocitos, cilindros hemáticos, y proteinuria).

Artículo escrito por  el Dr. Pedro Mojica Mondragón

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com

Comparte este blog:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *