Hígado

Enfermedad del hígado graso

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
3 septiembre, 2019

El diagnóstico de hígado graso, puede ser sospechado en presencia de algunas entidades como la diabetes, la obesidad, la apnea obstructiva del sueño.

O de cualquiera de las condiciones citadas al inicio de este artículo que se consideran causas del depósito graso hepático.

Generalmente el hígado graso  suele ser asintomático, pero los pacientes consultan en algunas ocasiones por dolor o molestia en el hipocondrio derecho.

La hepatomegalia es un signo frecuente al examen físico y los signos de hepatopatía crónica son poco frecuentes a menos que se haya instaurado una cirrosis.

En un estudio se reportó que la hipertrofia dorso-cervical era el parámetro más frecuente, asociado a esteatohepatitis.

Otra forma de encontrar la enfermedad es el aumento de la ecogenicidad hepática en una ecografía abdominal muchas veces indicada por otras causas.

Dependiendo del grado de afectación, podría acompañarse de signos ecográficos de hepatopatía crónica.

Otro elemento a considerar es el hallazgo casual de una elevación de aminotranferasas que puede ayudar al diagnóstico.

Sin embargo, dos tercios de los pacientes afectados tienen aminotranferasas normales, pudiendo ocurrir que no exista correspondencia con el estadio de la enfermedad.

Por ejemplo, se ha encontrado que pacientes con la mayor progresión pueden tener valores de laboratorio normales.

Se ha observado que la fosfatasa alcalina puede estar ligeramente elevada y que la gamma glutamiltranspeptidasa (GGT) se eleva y puede ser un marcador de mayor mortalidad.

Otra herramienta diseñada para predecir la presencia de hígado graso por ultrasonido es el índice de hígado graso (FLI), herramienta utilizada en la población general.

Este índice utiliza cuatro variables que son el índice de masa corporal, la circunferencia de la cadera, el nivel de GGT y el nivel de triglicéridos séricos.

Tiene una precisión de 0,84 para la detección del hígado graso y ha sido utilizado por algunos grupos en estudios poblacionales.

Diagnóstico histológico. 

La biopsia hepática se considera la única prueba disponible para conocer el grado de afección en pacientes con sospecha de HGNA .

Es la prueba de oro para el diagnóstico y estadificación de la enfermedad.

Como es sabido, desde la década del ´80 Ludwig y col describieron que los daños histológicos observados eran similares a los de la hepatopatía alcohólica.

Yendo de una simple esteatosis a la cirrosis y pasando por la EHNA.

De esta manera, la utilidad de la biopsia hepática radica en la posibilidad de evaluar el grado de inflamación y la severidad de la fibrosis.

Conceptualmente se considera degeneración grasa a una infiltración grasa de más del 5% de los hepatocitos, hígado graso a una infiltración grasa que supera el 50% de los hepatocitos.

Y EHNA al hallazgo de infiltrado inflamatorio y balonamiento de las células hepáticas.

Al microscopio de luz blanca se puede distinguir la presencia de gotas de grasa en el citoplasma de la célula hepática, término conocido como “esteatosis”, que puede ser macro y microvesicular.

Según Brunt y col, la esteatosis puede ser evaluada como ligera si afecta menos del 33% de los hepatocitos, moderada entre un 33% y 66%, y severa por encima de un 66%.

El infiltrado inflamatorio mencionado suele ser mixto, es decir, formado por neutrófilos, granulocitos y linfocitos.

Las alteraciones se presentan fundamentalmente hacia la zona perivenular (zona 3), aunque puede existir daño en la zona portal o periportal.

Es posible encontrar, además, anormalidadesmitocondriales, pero son raras en esta entidad.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el daño histológico disminuye en los estadios más avanzados de la enfermedad (cirrosis hepática).

Por lo que muchas de las cirrosis sin causa aparente, en pacientes obesos, diabéticos o con síndrome metabólico, se deben al HGNA.

Existe un score desarrollado por Kleiner y col, conocido como NAS (nonalcoholic fatty liver disease activity score).

Que ha sido erróneamente utilizado para el diagnóstico de EHNA.

En un artículo publicado a inicios del año pasado, se plantea que el diagnóstico de dicha afección no siempre se corresponde con los valores ofrecidos por el score.

Que incluso no ha sido validado para dichos fines.

Por lo tanto, su uso solo está recomendado en el contexto de ensayos clínicos.

Estudios de cohorte que evalúen prospectivamente el impacto en la histología hepática de alguna terapéutica.

Por último, nos gustaría agregar que existen varios exámenes no invasivos que se han utilizado tanto para el diagnóstico como para la estadificación de la fibrosis en el HGNA.

Entre los primeros se cuentan el ultrasonido con ecorresaltadores, el NASH test y la citoqueratina 18.

Dentro del segundo grupo tenemos el ELF test, el FibroMeter,  el score de fibrosis del HGNA, el Fibrotest,el FIB-4, el APRI,  la relación AST/ALT y el score BARD.

Todos estos scores han sido utilizados para reconocer cuáles son los pacientes con mayor riesgo de desarrollar fibrosis para indicarles la biopsia hepática.

Pero en ningún momento sustituyen a ésta en el diagnóstico.

Artículo escrito por la Dra. Martha Alejandra Eusebio Hernández

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com

Comparte este blog:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat