Aplicaciones del Ultrasonido

Ultrasonido en diagnóstico de la hiperplasia prostática benigna

Médica Capacitación
Escrito por:
Médica Capacitación
13 febrero, 2020

hiperplasia prostática benigna

La hiperplasia benigna de próstata (HBP) se caracteriza por un aumento del tamaño de la glándula que ocasiona grados variables de obstrucción en la evacuación de la vejiga. Es una de las enfermedades que con mayor frecuencia se presentan en hombres adultos de avanzada edad. Constituye la segunda causa de ingreso para intervención quirúrgica y la primera causa de consulta en los servicios de urología. El desarrollo de la HBP comienza alrededor de la cuarta década de la vida con un fenómeno focal de origen estromal. A partir de la quinta década se produce un incremento global y rápido del volumen debido a un aumento de las células del tejido fibromuscular y glandular, tanto en la zona periuretral como transicional.

En HBP se evidencia un aumento del estroma, aunque existen diferencias morfológicas de un individuo a otro. A medida que progresa la HBP y van creciendo los nódulos, se desplaza el tejido prostático normal, que queda reducido a una fina lámina. Este fenómeno ocurre en fases. primero se produce un aumento en el número de nódulos, inicialmente de naturaleza estromal y después glandular (a partir de los 40 años). Posteriormente se produce un gran crecimiento de estos nódulos (a partir de los 60 años). La presencia de obstrucción debida al crecimiento en la zona de transición genera una serie de alteraciones funcionales y anatómicas a nivel vesical.

Las manifestaciones clínicas de la HBP están estrechamente relacionadas con el tamaño prostático. Los síntomas resultantes de la obstrucción uretral y la alteración de ciertos parámetros detectables en la circulación periférica. Aunque el concepto de HBP engloba el agrandamiento de la próstata y la obstrucción del flujo miccional, no siempre hay relación directa entre el volumen de la hiperplasia y la intensidad de los síntomas. La severidad de la sintomatología prevalece a edades avanzadas y cuando se observa un mayor volumen prostático, lo que impacta en la calidad de vida.

sintomas de hiperplasia

Los síntomas se han dividido arbitrariamente en síntomas obstructivos y síntomas irritativos. Los primeros son los que ocurren en la fase de vaciamiento e incluyen: micción urinaria débil, esfuerzo abdominal, dificultad para iniciar la micción, micción intermitente, evacuación vesical incompleta y goteo post-miccional. Estos síntomas pueden ser característicos de obstrucción del tracto de salida o bien indicar una alteración de la contractilidad del músculo detrusor. Los síntomas irritativos son los que ocurren en la fase de llenado de la vejiga e incluyen: polaquiuria, nicturia, urgencia miccional, incontinencia por urgencia miccional y disuria.

En la HBP son más frecuentes los síntomas irritativos (principalmente nicturia) que los síntomas obstructivos. Aunque no siempre es fácil diferenciar una situación de otra es importante para individualizar los tratamientos eligiendo fármacos adecuados entre alfabloqueadores o inhibidores de la 5-α-reductasa.

La definición de cualquier enfermedad es importante en el reconocimiento y diagnóstico de la misma. En el caso de la HBP existen profundas discrepancias entre los autores sobre qué combinación de síntomas. Obstrucción de flujo urinario y tamaño prostático pueden establecer una definición precisa de esta patología. Con un amplio consenso sobre la necesidad de testículos funcionales y cierta edad para el desarrollo de la misma.

Diagnóstico hiperplasia

La mayoría de los pacientes que solicitan tratamiento, lo hacen en relación a las molestias que afectan su calidad de vida. Por esto es de gran importancia contar con herramientas de diagnóstico útiles y estandarizadas. Que permitan valorar cuantitativamente los síntomas, la gravedad de los mismos y la afectación de la calidad de vida resultante, con el fin de comprobar la eventual progresión de la enfermedad y llevar a cabo el tratamiento idóneo.

Entre los métodos imagenológicos empleados en el diagnóstico de las enfermedades de la próstata y su seguimiento se encuentra el ultrasonido. Ya sea por vía abdominal o transrectal, siendo este último de gran valor por brindar mayor información acerca de la anatomía y arquitectura interna de la próstata y órganos vecinos. Colocándose en primera línea en el diagnóstico y seguimiento de diferentes patologías. El ultrasonido prostático por via transrectal tiene una sensibilidad diagnóstica entre el 70% y el 92%, con una especificidad entre 40% y 79% y un valor predictivo positivo entre 15% y 35%.

Procedimiento por ultrasonido

El estudio se realiza por vía transrectal, en decúbito lateral izquierdo, con un transductor entre 5 y 8 MHz. El cual se cubre con un condón y se lubrica con el gel empleado para la  realización del ultrasonido, insertando suavemente en el recto. El paciente debe aplicarse un enema evacuante antes de la exploración. Se debe practicar un tacto rectal antes  de insertar la sonda para correlacionar la imágen con cualquier anormalidad en el exámen físico.

Una vez introducido el transductor el recto queda representado en el fondo de la pantalla con el haz ultrasónico emitiendo desde dentro de él. Realizándose cortes transversales, axiales y sagitales en diferentes planos.

Resumen escrito por el Dr. Eduardo Leal Villarreal

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