Aplicaciones del Ultrasonido

Hemangiomas malformaciones benignas

Médica Capacitación
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Médica Capacitación
7 mayo, 2020

En nuestro caso la masa observada fue totalmente diferente de la de los hemangiomas cavernoso típico, caracterizado por una estructura de complejo mixto.

Cuyo componente sólido se entremezcla con lagunas hemática hipoanecoica.

Tales lagunas tienen  márgenes irregulares, más o menos redondeadas  y no vasculares, tales como que la lesión se detectó.

El examen ecográfico realizado un año más tarde demostró que el angioma se había desarrollado y cambiado su ecoestructura.

La lesión original se había convertido en una gran formación anecoica con los bordes irregulares y deshilachados.

Muchos autores sostienen que los hemangiomas son malformaciones congénitas benignas, mientras que otros han sugerido que podrían proceder de zonas de necrosis focal hepática y la regeneración.

Pueden crecer más  en las primeras fases de la vida debido a las dilataciones de los vasos pre-existentes, más que por el desarrollo de nuevos vasos.

Pero tienden a permanecer estables en cuanto a las dimensiones en la edad adulta, en especial los más pequeños de 4 cm.

Sin embargo, si los angiomas se hacen más grandes,  pueden someterse a varios cambios, tales como:

Hemorragia interna con necrosis, trombosis,  fibrosis y calcificaciones.

Dichas modificaciones pueden dar cuenta de los diferentes patrones ecográficos, pero por lo general no implican toda la lesión, como en nuestro caso observado.

Se ha  documentado  que los hemangiomas  crecen más con el  tiempo.

Un crecimiento  espontáneo de los hemangiomas ha sugerido también otras causas, por ejemplo, un tratamiento crónico con estrógenos.

En nuestro caso, podemos excluir a una historia de terapia de drogas que influyan  el crecimiento.

Además, la modificación particular del ecopatrón lesional, que se había vuelto totalmente anecoica.

Sería en primer lugar inclinar para una hemorragia intralesional con una posible fragmentación de las estructuras vasculares y la consiguiente transformación en una formación completamente líquida.

En segundo lugar, la formación anecoica, detectado en el último examen ecográfico, podría estar relacionado con la degeneración quística del angioma.

El hemangioma cavernoso hepático con formación de quistes es muy raro.

En la literatura se han reportado tres casos de hemangioma quístico del hígado.

Dos de ellos han indicado la formación de quistes multiloculares, mientras que el otro ha mostrado un solo quiste unilocular.

Las degeneraciones quísticas del tumor se han atribuido a cambios necróticos causados ​​por el desarrollo de una zona infartada debido a oclusión de los vasos.

En nuestro caso, considerada la forma irregular de la formación detectadas en el angiocavernoma, parece poco probable la degeneración quística del tumor.

En este caso la formación anecoica debería haber sido redondeada con paredes regulares.

Con el tiempo, las condiciones hemodinámicas del paciente, bien equilibrado al principio, empezaron a empeorar.

Esto podría estar relacionado con cambios en  la sangre por el gran Angioma hepático debido a la hemorragia intratumoral.

A pesar de la presencia de este angioma gigante, no se informaron los signos y síntomas típicos del síndrome Kasabach-Merritt.

Con el fin de estudiar mejor la transformación del angioma detectado en la segunda ecografía e identificar una posible relación con el empeoramiento de las condiciones cardíacas del paciente.

Habría sido necesario llevar a cabo más pruebas, que no se pudieron realizar.

En cualquier caso, consideramos que este caso muy interesante, tanto para el aspecto ecográfico inicial del angioma.

Y para su transformación en particular y poco común que probablemente podría ser responsable del empeoramiento de la condición hemodinámica que causó la muerte del paciente.

Mantenemos que nuestro caso representa una comunicación interesante primero para el aspecto inicial de la hemangioma cavernoso.

Que es bastante diferente de otros hemangiomas cavernosos hepáticos reportados en la literatura.

Los  datos son el resultado de la Introducción

Se conoce el caso de un angiocavernoma hepático atípica.

La lesión, descrita por primera vez como un área hipoecogénica en comparación con el parénquima circundante.

Con brotes anecogénica interior, sugerentes para las estructuras vasculares desarrollados un año más tarde en una zona totalmente asonica  con márgenes deshilachados.

Este cambio es muy inusual y poco común para este tipo de lesiones.

Comentario

Como podemos leer y observar la importancia de la ecografía va ganando más espacio tanto en el diagnóstico inicial como en el seguimiento de múltiples lesiones en este caso en el hígado.

Importante mencionar la riqueza que se expresa al dominar claramente la localización de las lesiones según el segmento hepático afectado.

Por ello la gran valía de tener la habilidad y el conocimiento necesario para establecer los sitios anatómicos adecuados así como la pericia para detallar las características de las lesiones.

Finalmente la ecografía es una herramienta necesaria y complementaria a la clínica y los estudios de laboratorio que en definitiva nos permite ver todo aquello que de manera común no podríamos visualizar.

Por ello nos ayuda a prevenir y tener un diagnóstico y tratamiento oportuno.

Artículo escrito por  el Dr Juan Luis González Díaz

 

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